6 VINOS REFRESCANTES PARA EL VERANO

Llega el calor y nos apetece comer y beber más ligero. El cuerpo nos pide a gritos una bebida a buena temperatura (bien fresquito, vamos) y nos parece que el vino no es la opción más adecuada. Sí, es verdad que no todos los vinos son ideales para esta época y que algunos pueden ser realmente matadores en combinación con el ardiente termómetro. Pero también es verdad que cometemos un grave error generalizando: existen variedades muy apropiadas para disfrutar y refrescarse sin sufrir las consecuencias, y que no nos atrevemos a pedir por los prejuicios y tópicos existentes.

Te proponemos una lista de vinos que con seguridad te refrescarán este verano y que te harán cambiar de idea para siempre. Eso sí: se recomienda servirlos con un toque extra de frío respecto a lo habitual:

Manzanilla Maruja

Abajo con los prejuicios hacia la manzanilla que aún quedan por estos lares, como algo asociado solo a rebujito, ferias con caballos y señoras mayores. Una manzanilla bien fría para el verano es una delicia de los dioses. Y si es la manzanilla Maruja, mítica donde las haya, miel sobre hojuelas. Ideal para tomar sola, de aperitivo, o con un buen plato de embutidos, pescado o marisco. Un sabor elegante y fresco, absolutamente evocador de las tierras donde se cultivan sus viñedos: el color amarillo dorado, las notas salinas y minerales, algas, la marisma… Todo nos lleva a Sanlúcar de Barrameda y a un método añejo de elaboración que ha sabido mantener el enólogo Ramiro Ibáñez. Variedad de uva palomino fino 100%, vino en barrica entre ocho y nueve años.

Cava Reserva Real Brut

Otra apuesta perfecta para el verano de la que no te arrepentirás: un cava fresco de larga crianza, de la casa Freixenet. Una terraza, calor sofocante… La solución es un cava bien frío, elegante, vivo y con gran estructura como este brut, que marida con todo, especialmente con queso, pescado (un tataki de atún, ideal) y jamón. Variedades macabeo, parellada y xarel·lo (80% a partes iguales) y el 20% restante de vinos de reserva. La temperatura de servicio perfecta,  entre 7° y 8°. Y una nota curiosa: este cava fue presentado por la bodega de San Sadurní de Noya (Barcelona) con ocasión de la visita de los Reyes de España en 1987. ¿Cava para el verano? Claro que sí.

Vino rosado Muga Rosado

Otra vez los prejuicios, esta vez hacia el vino rosado. Que si se hace mezclando vinos banco y tinto… Pues no. En realidad es un vino tinto, más claro por el escaso contacto (máximo 24 horas) con los hollejos (piel y pulpa) de la uva, al contrario que los tintos (casi una semana). Que si es bebida de mujeres… A estas alturas, sin comentarios. Que son uvas de peor calidad… Grandes bodegas tienen sus rosados y ya aparecen en las mejores guías de expertos. Que no maridan bien con nada… pues es ideal para tapas, arroz y un largo etcétera. Así que una vez nos hemos desprendido de estos tópicos, en la canícula toca un rosado y elegimos Muga Rosado, que ya nos quita el calor sólo con la contemplación de su precioso color asalmonado y el deleite de su sabor elegante, ligero y fresco. Hecho con variedades de garnacha (60%), viura (30) y tempranillo (10%), marida con mil tapas, ceviche, tartar de pescado, pasta o arroz. Este vino de las viñas de La Rioja cautivará tu paladar este verano.

Vino blanco Enate Chardonnay 234

El vino blanco está más arraigado que el rosado como bebida de verano, por lo que no necesita defensa. Se bebe aún más frío que éste (temperatura entre 8 y 10° C), y es perfecto para platos ligeros (pescados, ensaladas…). Hemos elegido uno (porque no hay más espacio), Enate Chardonnay 234, D.O. Somontano, variedad: chardonnay. Un vino completo, con un sabor y una frescura que agradará a todos los públicos sin distinción. Por cierto, la etiqueta es del artista Pepe Cerdá (la bodega altoaragonesa Enate es el maridaje perfecto entre arte y enología).

Champán Moët & Chandon Ice Impérial

Más prejuicios fuera: el champán es una bebida perfecta para el verano: se acabó el acordarse de él sólo para brindis en celebraciones. Su carácter refrescante y sutil va estupendamente con el aperitivo (perfecto con pescados frescos o en conserva), la comida o el postre. Pero esta vez hemos elegido uno para tomar solo, y (atención) con hielo, con tres piedras exactas: Moët & Chandon Ice Impérial: ha sido el primero y uno de los pocos champanes del mundo creado para ser disfrutado con cubitos de hielo. Las variedades utilizadas son pinot noir, meunier y chardonnay y un 25% de vinos de reserva.

Vino tinto Massimo 2017

Y un último cliché que destruir, el del que hace calor y no pega el vino tinto. Error. La clave está en elegir tintos jóvenes y tomarlos unos grados por debajo de lo habitual (no servir a temperatura ambiente, por favor). Lo ideal sería tomarlos entre 14 y 16° C, para resaltar su frescura y aroma floral. Bajo estas condiciones no nos arrepentimos de nuestra elección: un vino atlántico Massimo 2017, D.O. Ribeira Sacra, variedades mencía 85%, tempranillo 10% y sousón 5%, de la casa Viña D’Mateo, en Lugo. Este ribeiro de intenso color rojo cereza es un tinto joven pero complejo, con un ataque fresco donde los haya. Nuestra apuesta para este verano, porque no hay por qué renunciar a un rico tinto durante estos meses.

Fuentes de las imágenes: bodegas respectivas

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