DE VINOS NATURALES, ECOLÓGICOS Y BIODINÁMICOS

Hoy en el blog de Gran Clavel vamos a hablar de los vinos naturales, ecológicos y biodinámicos, e incluso de los vinos veganos, todos tan en boga hoy en día, y aunque su llegada ha sido bautizada como una moda, no hay discusión: han venido claramente para quedarse. Además, ya no son más caros que los vinos tradicionales, ahora se puede elegir perfectamente un vino ecológico, natural o biodinámico de todos los precios, como los vinos habituales.

¿Qué tienen los vinos ecológicos, naturales y biodinámicos en común? El respeto hacia la tierra de cultivo y, en general, hacia el medioambiente. A partir de ahí, cambian los modos de hacer las cosas, y el resultado es distinto para cada uno. Explicarlo es complejo, pero lo vamos a intentar. Para empezar, vamos a ver las diferencias y lo que caracteriza a cada una de estas tres categorías (al final también hablareremos de los vinos veganos).

Un buen vino en Gran Clavel

Vinos naturales

Los vinos naturales pretenden ser un reflejo de la tierra y de los usos tradicionales de la zona de cultivo y producción, fruto de un compromiso con el entorno y el medioambiente, dando de lado cualquier tipo de prácticas viticultoras no habituales, fomentando el ahorro energético. El vino resultante será auténtico y singular, reflejando las condiciones de la tierra y de la añada.

El vino natural es un movimiento nacido en Francia, que trata de que el vino sea auténtico. Así, las uvas han de tener procedencia ecológica y la vendimia debe realizarse a mano; los residuos que genera la producción han de tratarse adecuadamente y no se admiten uvas ajenas a las del propio productor (el viticultor es el autor). No se añaden levaduras comerciales ajenas a la propia uva o bacterias para fermentar, ni tampoco se corrige la acidez o azúcares, ni se añaden aromas, ni se saboriza el vino (por ejemplo, añadiendo virutas de madera)… Se evita a toda costa la adición de cualquier tipo de químicos no naturales como el anhídrido sulfuroso (o en cantidades mínimas), gas para estabilizar el vino, que genera los llamados sulfitos añadidos, sólo se admiten los sulfitos que producen los vinos por sí mismos. Además, el vino se envasa en botellas de vino con tapones de corcho natural. En resumen, se intenta reducir al máximo o eliminar cualquier intervención ajena a los usos tradicionales.

En cuanto a la normativa, hasta el momento no existe certificación oficial. Sin embargo, los viticultores tienen una asociación regida por un reglamento bien definido.

Un vino en Gran Clavel, la mejor compañía

Vinos ecológicos

Estos vinos sí vienen reglamentados por la Unión Europea, existiendo una certificación ecológica que los acredita. Ahora bien, aquí hay que hacer una salvedad: una bodega puede tener el certificado ecológico del viñedo, pero no los vinos.

 Para que un vino sea llamado ecológico tiene que tener estas características: los abonos utilizados para los viñedos han de ser orgánicos naturales, siendo aún mejores los de origen vegetal procedentes del propio cultivo (sarmientos saturados, orujos…), aunque también se admiten los de origen animal (estiércol) y compost. Nada de abonos de origen mineral. En cuanto a los restos del cultivo, la quema queda rigurosamente prohibida, conservándose así la flora microbiana del propio suelo. La conservación y embotellado se hará sin tratamientos de ningún tipo, y sin dióxido de azufre.

Una curiosidad: hay una gran cantidad de bodegas que cumplen con todos los requisitos para obtener la etiqueta que certifica que sus vinos son ecológicos. Sin embargo, a muchos no les interesa, bien por los trámites burocráticos, que son muy importantes, o por el costo que implica. La buena noticia es que sabemos que cada día más bodegas realizan prácticas viticultoras con un marcado respeto hacia el medioambiente.

Vinos que respetan el medioambiente en Gran Clavel

Vinos biodinámicos

Los vinos biodinámicos son muy distintos en sus exigencias. En este caso, el terruño es para los viticultores un ser vivo, que requiere de unos ciclos concretos. La siembra, la cosecha, las prácticas de la bodega, degustaciones y catas son regidos por el calendario lunar y astronómico, pues los viticultores están convencidos de la conexión de la tierra con el espacio, por lo que la vida de las cepas se rige por las estrellas y los planetas. El abono es de origen animal (estiércol), que se entierra en cuernos de vaca. La certificación de los vinos biodinámicos está amparada por el sello Deméter (la diosa griega de la agricultura, fertilidad y la tierra), organismo privado alemán.

Vinos veganos

La pregunta que se hace todo el mundo: ¿un vino vegano? ¿Pero el vino no es un producto de origen 100% vegetal? La respuesta es sí, es de origen vegetal, pero en los procesos como la clarificación (un proceso en el que se limpia el vino eliminando impurezas que lo pueden enturbiar), muchos vinos suelen añadir (aquí está el quiz de la cuestión) leche (en forma de caseína), huevo, o pescado (en forma de gelatina de cartílagos o ictiocola, procedente de la vejiga natatoria de los peces). Así, los clarificantes usados son de otro tipo distinto al animal, como el carbón activo o bentonita, o proteínas extraídas de trigo, patatas, guisantes o algas marinas, para que el vino pueda tener su etiqueta 100% vegana.

Y a la hora de probar el vino, la cata sensorial, ¿qué diferencias hay entre los vinos?, ¿se notan las diferentes categorías de las que estamos hablando? Pues en principio la respuesta es no, no tiene por qué. Otra cosa es si no han sido elaborados como debe ser, pero ese es ya otro tema…

Un brindis en Gran Clavel

Fotos: Gran Clavel

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