FRUTAS Y FRUTOS BÁSICOS DEL OTOÑO

Ahora que el otoño está bastante avanzado, justo en este momento en que el campo está lleno de colores ocres, tostados, amarillos, naranjas, rojos y verdes, vamos a hacer un repaso de todos aquellos frutos y frutas que nos regala esta estación del año y que ahora ocupan nuestras despensas. Además, consumir productos de temporada es lo más sencillo e inteligente, porque es todo más fresco, ecológico y barato. Empezamos por una pequeña selección de frutas imprescindibles del otoño:

Membrillo en Gran Clavel

Membrillo: el fruto del membrillero o membrillo es al natural incomestible; la forma habitual de consumirlos es en forma de dulce de membrillo. Es verdad que para realizarlo se necesita una buena cantidad de azúcar, pero es un auténtico manjar. Todo el que lo ha probado sabe que es ideal con queso, nueces, galletas, requesón…

Cítricos: limones, mandarinas… De los limones no vamos a decir nada que no sepamos ya y sobre la mandarina decir que es la estrella del otoño, siendo además de fácil digestión y una de las frutas preferidas por los niños por ser muy fáciles de pelar. El tremendo poder antioxidante de estos cítricos es uno de sus beneficios. Las naranjas empezarán a hacer su aparición estelar en las semanas finales de la temporada otoñal. Con una sola naranja o dos mandarinas se cubren las necesidades diarias de vitamina C.

Uvas de mesa: en otoño, las uvas tienen todo el protagonismo con la vendimia, pero las variedades que tomaremos como fruta de mesa a lo largo del otoño son muy distintas. En Madrid es muy típico tomar a los postres esa uva blanca, gruesa, muy crujiente y con sabor moscatel.

Frutas tropicales: hace mucho ya que mangos, papayas, chirimoyas, guayabas caquis llegaron a las mesas de los españoles. Frutas de un sabor muy intenso, es a mediados de otoño cuando están en su momento ideal todas aquellas que han sido producidas en España. Y es que el otoño es el momento idóneo para estas frutas de origen tropical. Fuera de esta época, son con seguridad importadas. Curiosidades: la chirimoya cultivada en España representa el 80% de la producción mundial.

Granada: avanzado el otoño, este fruto agridulce y refrescante del granado está en su mejor momento. Perfecta en macedonias, ensaladas o sola, al natural. O como ingrediente para hacer gelatinas, mousses, helados y cremas. Y por qué no, en forma de granadina, su jugo, con el que preparar deliciosos zumos. Un truco: cuanto más grande y pesada sea una granada, más dulce estará, y cuanto más se marquen sus granos en la piel significa que más zumo lleva en su interior.

Higos: aunque no llegan hasta el final del otoño, sólo hasta fines de septiembre, los higos son una fruta muy frágil (aunque técnicamente es una flor…), por lo que sólo llegará al invierno en forma de higos secos, que se consumirán mucho en Navidad.

Granadas en Gran Clavel

Y ahora una pequeña muestra de frutos que tampoco pueden faltar en nuestros platos de otoño:

Castañas: una castaña asada encierra el otoño en sí misma. Cremas, sopas, suflés, puré, como guarnición en pavos y pulardas, en tartas, en forma de marrón glacé… Aunque su mejor momento es el otoño, se conserva excelentemente, por lo que en Navidad y hasta el final del invierno se pueden conseguir castañas. Por San Eugenio (13 de noviembre), pon las castañas al fuego.

Nueces: energía a tope, llenas de grasas saludables, el mejor momento de las nueces es a mediados de noviembre, cuando estarán plenamente secas y maduras. Perfectas en infinidad de platos y recetas que se consumirán durante el otoño e invierno. Una maravilla acompañando a queso de cabra, yogur, helados, cebolla caramelizada, pasas, miel, tarta de manzana, plátano… y, cómo no, en el turrón.

Temporada de castañas

Avellanas: como las castañas, se conservan fácilmente hasta el final del invierno y también son muy utilizadas tradicionalmente en Navidad. En ensaladas, verduras a la plancha, en salsas frías o calientes. En repostería en general, imprescindibles. ¿Un truco para pelarlas más fácilmente? Meterlas en la nevera un par de horas antes.

Bellotas: despreciadas tradicionalmente en gastronomía, alimento considerado “de pobres de solemnidad” en otros tiempos, son curiosamente un valor en auge. Antes de nada, conviene saber que para que puedan ser consumidas por los humanos, han de eliminarse los taninos que le dan ese sabor amargo, lo que se consigue, por ejemplo, hirviéndolas. En los tiempos romanos, en el norte de España el pan se hacía con harina de bellotas, y hoy en día se elaboran mermeladas, dulces y licores, sin ir más lejos. Uno de los puntos de cosecha más importantes en Madrid es El Pardo. Muchos otros frutos y plantas silvestres están en proceso de estudio por grandes chefs para incorporarlos a la cocina, siendo una de las tendencias gastronómicas más importantes de la actualidad.

Almendras: uno de los frutos secos más consumidos. Aunque la mayoría de las almendras producidas van destinadas a turrones, polvorones, mazapanes, mantecados y otros productos de consumo típicamente navideño, son muy apreciadas en la cocina tanto en platos dulces como salados, o simplemente solas (tostada, con una pizca de sal), como aperitivo. En cremas, yogures, o en forma de sopa de almendra, muy consumida en Madrid en Navidad.

Frutos secos de otoño en Gran Clavel

Calabaza: sí, técnicamente es una hortaliza, pero la incluimos en este artículo por su uso en postres. Antes sólo se aprovechaban básicamente sus semillas (las pipas de calabaza). Ahora, además de ser imprescindibles en Halloween, cada vez están más de moda las calabazas en la cocina. Este fruto de la calabacera destaca por su rica y abundante pulpa y es muy versátil tanto para salados (en ensaladas -de forma cruda o cocida-, como para cremas, purés, croquetas…. Y por supuesto, en dulces: buñuelos, bizcochos, tartas, gelatinas, mermeladas…. Una estupenda y dulce alternativa a los azúcares.

Fotografías: Gran Clavel, Valliser, OCU, camposdeazahar, moyca.

Comparte este artículo

Deja un comentario