Hubo un tiempo en que Madrid fue Hollywood. En las décadas de 1950 y 1960 las grandes superproducciones de la industria norteamericana del cine elegían para rodar nuestra ciudad y alrededores, por la gran variedad de escenarios, el bajo coste y las facilidades que les ponían las autoridades. Era la consecuencia de la deslocalización de los grandes estudios como Paramount, Metro-Goldwyn-Mayer, 20th Century Fox, Warner Bros o RKO.
Elizabeth Taylor, por las calles de Madrid

Desde el 6 de septiembre se presenta, en la sala El Águila de Madrid, la exposición Mad about Hollywood (el juego está en la palabra Mad), organizada por la Consejería de Cultura, Turismo y Deportes, que nos conduce al Madrid de los 50 y 60, con 148 fotografías, revistas y material audiovisual de la época, un Madrid convertido en un gigantesco plató en el que las estrellas brillaban de día y de noche. La exposición podrá ser vista de forma gratuita, hasta el 14 de octubre, y está estructurada en dos partes, On the set y Off the set.

Ava Gardner y Luis Miguel Dominguín, a la salida de Las Ventas

En la primera parte de la exposición, On the set, los actores y directores ejercen como tal en las fotos, durante el día a día de los rodajes y sus pausas. En la segunda, Off the set, se muestra el ocio cotidiano de los mismos artistas, paseando por la Castellana, visitando el Museo del Prado, comprando en comercios clásicos de la capital, saliendo de un tablao flamenco o tomando unas copas en un local de la Gran Vía. El Madrid más cosmopolita de la mano de los actores y directores de Hollywood más famosos de la época.

Audrey Hepburn, en un conocido establecimiento de Madrid

Las dos personalidades más destacadas de Hollywood que se establecieron en Madrid fueron sin duda Ava Gardner y Samuel Bronston. Ambos atrajeron a multitud de estrellas a nuestra ciudad. Ava Gardner, el animal más bello del mundo, como la bautizó un famoso periodista de espectáculos, vivió intensamente la vida nocturna de nuestra ciudad, donde residió habitualmente desde 1955 hasta 1968. Los estudios del productor Samuel Bronston se instalaron en la localidad de Las Rozas en 1959. La primera película que rodó Bronston fue El capitán Jones, y para ella el Gobierno de España cedió el Palacio Real y sus salones, incluyendo el Salón de tronos, la única vez que se ha concedido. El trono real lo ocupó la gran Bette Davies como Catalina de Rusia. Luego llegarán otras películas Rey de Reyes, El Cid, 55 días en Pekín, El fabuloso mundo del circo, La caída del Imperio Romano

Rita Hayworth, a la puerta del Hotel Ritz de Madrid

Los habitantes de Madrid y de los pueblos cercanos de la Sierra serán de la noche a la mañana súbditos del emperador de China, romanos huyendo de la invasión bárbara, judíos ante la figura de Cristo o el público entregado de un famoso circo. En casi todas las películas muchos de los exteriores se rodaban en la localidad de Las Rozas, y en pueblos cercanos: el castillo de Manzanares el Real, la Pedriza, Colmenar Viejo… Y para los interiores se utilizaban los estudios Chamartín, que Bronston había comprado. El productor fallece en 1994 en Las Rozas, donde está enterrado. Al año siguiente los vecinos le dedicarán una calle.

Orson Welles, en la escalinata de la Travesía del Nuncio de Madrid

Superproducciones como Alejandro el Grande, 1955, de Robert Rossen, con Richard Burton, Orgullo y Pasión, 1957, de Stanley Kramer, con Sophia Loren, Frank Sinatra y Cary Grant, Espartaco, 1960, de Stanley Kubrik, con Kirk Douglas, Laurence Olivier, Jean Simmon, Tony Curtis y Charles Laughton; Campanadas a medianoche, de Orson Welles; Doctor Zhivago, 1965, de David Lean, con Omar Sharif; El Cid, 1961, de Anthony Mann, con Charlton Heston y Sophia Loren; 55 días en Pekín, 1963, de Nicholas Ray, con Charlton Heston, Ava Gardner y David Niven; La princesa de Éboli, de Terence Young, 1955, Con Olivia de Havilland, El fabuloso mundo del circo, con John Wayne y Claudia Cardinale (en la foto de abajo se les ve en el estanque del Retiro, fue la última superproducción de Bronston), o La caída del Imperio Romano, de Anthony Mann, y muchas otras. La lista es interminable, por no hablar de películas más modestas, de mas baja producción, pero con actores reconocidos.

John Wayne, con Claudia Cardinale en el estanque del Retiro

Todos los actores, actrices, directores o técnicos se dejaban ver por las calles, bares, museos, cines o restaurantes de la ciudad. Y sobre todo por la Gran Vía, rincones muy cercanos a Gran Clavel: podremos ver a Ava Gardner y Frank Sinatra en las cercanas calles de Víctor Hugo y Gran Vía, o a Grace Kelly junto a Caballero de Gracia. Definitivamente, Hollywood estaba en la Gran Vía.

Fotos: fondos fotográficos Martín Santos Yubero y Gerardo Contreras de la Comunidad de Madrid, Getty Images, EFE, Galerie Lumière des Roses.

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