En pleno otoño, analizamos seis vinos tintos con mucha personalidad que acompañarán los mejores platos y productos propios de esta estación del año. Todos destacan por su elegancia, cuerpo y su final largo, y no defraudarán a los más exigentes, pues en su mayoría son clásicos reconocidos por su especial y cuidada producción. Toca disfrutar y saborear:

Vino El Regajal en Gran Clavel

El Regajal Selección Especial

Uno de los mejores vinos de la Comunidad de Madrid, El Regajal se ha ganado a pulso la reputación de embajador de la D.O. Vinos de Madrid. De producción limitada, pues cada cepa no llega al kilo de rendimiento, este vino equilibrado y maduro procede de viñedos cultivados según los principios de la biodinámica, siendo un coupage (la mezcla de varias uvas para conseguir vinos más complejos, lo contrario de monovarietal) de las variedades tempranillo, cabernet sauvignon, merlot y syrah, procedentes de parcelas de la finca situada en las cercanías de Aranjuez. Trece meses de reposo, en barricas de roble francés. El Regajal Selección Especial tiene un color rojo cereza intenso, siendo un vino con cuerpo, elegante, de sabor muy agradable y con un final persistente. Una curiosidad: en la mancha de vino que ilustra su etiqueta se adivina una mariposa, símbolo de la finca El Regajal, famosa desde el siglo XIX por albergar nada más ni nada menos que 77 de las 225 especies de estos lepidópteros de la Península, algunos de ellos considerados raros.

Remírez de Ganuza tinto reserva

Otro vino para exigentes, este Remírez de Ganuza fue el primero que el viticultor Fernando Remírez puso a la venta, en 1998. Este rioja es la esencia de la bodega de Samaniego (Álava), y proviene de viñedos con una media de edad de más de 60 años, su composición es tempranillo (90%), 5% graciano y 5% de pieles de viura y malvasía. 26 meses en barricas de roble nuevas, 95% francés y 5% americano. Un vino con equilibrio perfecto, complejo en aromas, de sabor amplio, muy elegante y delicado. Sin duda, en este vino se ve el sello personal de la bodega: la selección minuciosa de la uva y la mínima intervención durante todo el proceso de elaboración. Fidelidad a la uva y a la viña ante todo.  

Vino Licina Crianza

Licina Crianza

Como El Regajal, otro vino de la Madrid que hace grande esta denominación de origen. Han pasado ya doce años desde la primera añada de Licinia creada por Víctor Algora y su equipo en las bodegas de Morata de Tajuña, alcanzando la plena madurez en su elaboración. Vino producido bajo los preceptos de la agricultura ecológica y con unos altos niveles de exigencia, con un coupage de syrah (25%), tempranillo (65%) y 10% de cabernet sauvignon. Doce meses en barricas de roble francés completan el proceso, para conseguir un vino de producción limitada, elegante, con aromas frutales y de madera, un color de guinda intenso, sabor persistente y redondo. Siempre llama la atención su etiqueta que recuerda a las esculturas de Chillida.

Cune Imperial Reserva

Cune Imperial Reserva

Este rioja tinto reserva de las históricas y más que centenarias bodegas CVNE es uno de los grandes vinos de nuestro país, un vino a punto de cumplir 100 años, y, aunque hay otros de calidad óptima, es sin duda el más representativo de la bodega. Selección de uvas tempranillo (85%), graciano (10%) y mazuelo (5%), 24 meses en barricas de roble francés y americano y otros 24 meses más en botella bajo estrictos protocolos de control de humedad y temperatura. Vino con gran personalidad, de color picota con algún rojo brillante, aromas a regaliz y frutas del bosque, muy elegante, vino largo y amplio. Vino clásico pero a su vez de vanguardia, tiene grandes reconocimientos internacionales. El origen de su nombre deriva de la forma de embotellar para el mercado inglés, llamada “pinta imperial”.

Finca Nueva Reserva

Finca Nueva reserva (Rioja)

Este vino de la bodega Collado, fundada en 1994 en la localidad riojana de Briones, refleja la personalidad y el buen hacer de su propietario y enólogo, Miguel Ángel de Gregorio, que califica a sus vinos como “divertidos”. Vino estructurado, con aromas a fruta madura y monte bajo, el logotipo de la bodega es un colibrí escapando de una jaula, una idea de libertad y creatividad de su creador. Un rioja que no defraudará.

Mauro

De las Bodegas Mauro, creadas en 1978 por el reconocido enólogo Mariano García en honor a su padre, Mauro García y ubicadas en Tudela del Duero, Valladolid. Tempranillo en su mayoría (95%) con un toque de syrah; equilibrado, sedoso, con notas de fruta madura. 16 meses en barrica de roble francés y americano. Es curioso que por cuestiones de ubicación (por razones ajenas a la tipología de sus vinos) sus tierras quedaran excluidas de la denominación Ribera del Duero, pero da igual. Mauro es ya un clásico entre los buenos tintos del país, una apuesta segura.

Fotos: Gran Clavel y bodegas.

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