9 VERMUTS QUE HAY QUE PROBAR

Hace un tiempo publicamos en este blog de Gran Clavel una introducción a la historia del vermut, sus comienzos en España, los tipos de vermut que existen y unas pinceladas sobre la tradicional “hora del vermut” en Madrid. Hoy vamos a probar unos cuantos vermuts y describir su cata. Varios vermuts clásicos y otros recientes, pero todos muy aconsejables para tomar un vermut en Madrid.

Vermut Lacuesta

Vermut Lacuesta (Rioja): desde 1937, la familia Martínez Lacuesta empieza a elaborar vermuts, llamados por entonces “vermuts riojanos”, con hierbas y plantas aromáticas maceradas de procedencia muy diversa, envejecido en barricas de roble francés. Nuevas fórmulas de crianza, niveles de tostado y de permanencia consiguen que vean la luz vermuts especiales. El clásico vermut Lacuesta es dulce y amargo, muy aromático, con notas de genciana, manzanilla, anís estrellado, clavo, cardamomo… Los macerados con los que se ha elaborado, en definitiva. Perfecto equilibrio. Con una aceituna o corteza de naranja, o directamente como postre, ideal.

Les Cousins Donzell (Tarragona): este vino aromatizado se elabora con una base de vino rosado, uva de cultivo ecológico de La Pinyana. Prensada, reposada en fudre (gran depósito de madera) durante 6 meses, se macera con hierbas frescas silvestres locales: tomillo, romero, lavanda, hinojo, además de almendro, cardamomo, piel de cítricos, ajenjo… Por cierto, ajenjo es donzell en catalán, siendo uno de los ingredientes que le da ese toque amargo intenso característico. Les Cousins Donzell tiene un toque justo de dulzor, un recuerdo a sangría. Un vino aromatizado (no se le puede llamar vermut, oficialmente) distinto.

González Byass La Copa en Gran Clavel

González Byass La Copa (Jerez): con recetas desempolvadas de 1896, este vermut genuinamente jerezano creado en 2016 por estas bodegas centenarias ha llegado para quedarse. Hasta la etiqueta está basada en sus archivos. Nobles soleras de oloroso y Pedro Ximénez con más de ocho años, es suave en boca, y se pueden apreciar en el paladar notas de las aromáticas y especias prensadas y maceradas que incorpora en su elaboración: piel de naranja, quina, clavo, canela, angélica, ajenjo… Con una dulzura equilibrada y un ligero amargor al final. La Copa González Byass es perfecto para la “hora del vermut”.

Vermut Petroni en Gran Clavel

St. Petroni Rojo (Galicia): este vermut rojo (vermello) oscuro es gallego por los cuatro costados. Elaborado a base de los mejores albariños del valle de Padrón, las hierbas y botánicos utilizadas son propias de los terrenos, como el ajenjo, hojas de laurel, menta, hierbaluisa, romero, tomillo, melisa, salvia, piel de naranja dulce y amarga, flores de hibisco, manzanillas o pulpas de limón. Aromas de frutas maduras, vainillas, pastelerías… Fresco, amplio y elegante en boca. Complejo, equilibrado en acidez, amargor y dulzura. St. Petroni Rojo es una buena opción para el aperitivo madrileño.

St. Petroni Blanco (Galicia): este hermano del vermut vermello gallego, también con base de albariño, tiene un color amarillo pálido. Muy intenso en nariz, con toques minerales. Notas de cítricos y hierbas frescas. Fresco y equilibrado en boca.

Vermut 61 en Gran Clavel

61 Vermouth Cuatro Rayas (Castilla y León): este nuevo vermut vallisoletano de la bodega Cuatro Rayas, fundada en 1935, está elaborado con una base de vino verdejo: un 50% de verdejo joven afrutado y otro 50% de verdejo fermentado en barrica. ¿Hierbas y aromáticos? Ni más ni menos que 50 botánicos intervienen en su elaboración, predominando en su aroma las plantas de monte bajo como el tomillo, el romero, el hinojo o la flor de saúco. Con un intenso color caoba con reflejos de ámbar, tiene volumen en boca y equilibrio entre dulzura y amargor. Como curiosidad, 61 está envasado en botella jerezana, reivindicando su personalidad procedente del vino, 100% verdejo.

Vermut Guerra Reserva en Gran Clavel

Guerra Reserva Rojo (Castilla y León): elegido en 2015 mejor vermut del Mundo. Este vermut de El Bierzo, creado a finales del siglo XIX en Cacabelos, León, ha recibido muchos otros premios a lo largo de su historia. Elaborado con variedades de uvas propias de El Bierzo, como la mencía y la godello, además de 40 variedades de extractos de hierbas, especias, frutas y flores. 18 meses en barrica, fue relanzado en 2014 con la fórmula original de su fundador, Antonio Guerra. Muy suave de entrada, con bastante cuerpo y final amargo, con notas de romero, hinojo, canela, regaliz, vainilla y naranja. Color caoba oscuro con reflejos marrones y cobrizos. Guerra Reserva es un clásico para tomar un vermut en Madrid.

Vermut Domingo en Gran Clavel

Vermut Domingo (Castellón): artesanal, el vermut Domingo, por su ligereza, es perfecto para vermutear los fines de semana. Su base es la combinación de varios vinos de calidad, al que se añaden extractos de raíces, especias, hojas y flores de plantas aromáticas. En nariz, aromas de naranja, saúco, genciana, ajenjo, jengibre, dictado de creta… Plantas y hierbas con las que está elaborado, en un proceso de maceración reposada en frío. Un ligero toque amargo al final hace del vermut Domingo la bebida perfecta para tomar con el aperitivo: muy aconsejable con patatas fritas, almendras saladas, cacahuetes tostados, mojama, jamón, queso… Una curiosidad: su oblicua etiqueta simula y homenajea a las castizas servilletas de papel de los bares, incluyendo el típico «gracias por su visita»…

Vermut Zacchini en Gran Clavel

Zecchini (vermut de grifo): más de 75 años llevan estos maestros vermuteros elaborando vermuts y otros vinos aromatizados. Con sede en la provincia de Madrid, de entre todos los vermuts que elaboran, el de grifo es sin duda el más conocido y popular. Elaborado a base de uvas malvar, airén y moscatel, tiene un color rojo con reflejos castaños y su sabor es muy apreciado por los amantes del vermut por su equilibrio en los matices, frescura, largo postgusto y su característico olor a hierbas aromáticas con toques balsámicos. Perfecto para combinar con gildas, aceitunas, boquerones, navajas, anchoas del Cantábrico y mucho más. Zecchini es redondo como vermut de grifo, debe tomarse muy frío, preferentemente con hielos y con su rodaja de cítrico.

Fotos: Estudi Josep Bertran, Bodegas Lacuesta, Vinos Diferentes, Vinos con carácter, Madrid Productores, Bodega Cuatro Rayas, De vinos con Gregorio, Gran Clavel.

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